ANKER de ANKER
26 de junio de 2025

La introducción de la Barrierefreiheitsstärkungsgesetz (BFSG) y la Ley Europea de Accesibilidad (EAA ) trae consigo requisitos de gran alcance para el sector minorista. A partir del 28 de junio de 2025, los minoristas deben garantizar que sus productos y servicios están diseñados para ser accesibles. Esto incluye tanto las plataformas digitales como los puntos de venta físicos, donde se aplican requisitos especiales a los terminales de pago y de autoservicio. Estos cambios requieren no solo conocimientos técnicos, sino también recursos financieros y logísticos, lo que plantea retos para muchos minoristas.    

¿Qué significa la Ley de Fortalecimiento sin Barreras (BFSG)?    

La BFSG es la aplicación alemana de la Ley Europea de Accesibilidad (EAA ) y su objetivo es hacer que los productos y servicios sean más accesibles para las personas con discapacidad. Esto se aplica tanto a las ofertas digitales (sitios web, aplicaciones, tiendas en línea) como a los componentes físicos, como terminales de pago o quioscos de autoservicio. A partir del 28 de junio de 2025, los minoristas deben garantizar que estos dispositivos cumplen los requisitos de accesibilidad.    

Efectos en el comercio minorista    

  1. Sitios web y aplicaciones móviles: los minoristas deben adaptar sus plataformas en línea para cumplir los requisitos de accesibilidad. Esto significa realizar inversiones técnicas para garantizar que todo el contenido sea accesible para las personas con discapacidad.
  2. Terminales de pago: Los terminales de pago en el punto de venta plantean un reto particular. Deben instalarse de tal forma que cumplan los requisitos de la norma DIN EN 301549:2022-06. Esto significa que los dispositivos deben instalarse de tal forma que también puedan ser manejados fácilmente por personas en silla de ruedas o con discapacidades motrices. Especialmente después del 28 de junio de 2025, es importante que los dispositivos de sustitución -por ejemplo, en caso de defecto- también cumplan estos requisitos.
  3. Terminales de autoservicio: también han aumentado los requisitos para los quioscos de autoservicio. En este caso, hay que garantizar que también puedan manejarlos fácilmente personas con deficiencias sensoriales o motrices. Esto incluye la integración de periféricos táctiles para que las personas ciegas o con problemas de visión puedan utilizar los dispositivos.

Apoyo del ANKER    

El ANKER ofrece un valioso apoyo a los minoristas que se enfrentan al reto de adaptar sus sistemas físicos de punto de venta (POS) para que sean accesibles. Con más de 100 años de experiencia en el ámbito de los sistemas de caja y las soluciones de pago, ANKER cuenta ANKER los conocimientos técnicos necesarios para ayudar al sector minorista a cumplir con los nuevos requisitos legales.    

  • Instalación de terminales de pago según la norma DIN EN 301549:2022-06: ANKER soluciones a medida para la correcta instalación de terminales de pago en el punto de venta. Esto garantiza que los terminales se instalen de tal forma que puedan ser utilizados de manera segura y cómoda incluso por personas con discapacidad, un aspecto importante que no solo es relevante para las nuevas instalaciones, sino también para los dispositivos de sustitución a partir de la fecha límite de 2025.
  • Terminales de autoservicio con conceptos de manejo accesibles: ANKER también ANKER conceptos de manejo para terminales de autoservicio que cumplen con los requisitos de accesibilidad. Esto incluye la integración de elementos de control táctiles y otros dispositivos periféricos que permiten un uso intuitivo y accesible de los terminales. De este modo, los comerciantes pueden equipar sus terminales de acuerdo con la normativa vigente.

Retos para el sector minorista    

Adaptarse a los nuevos requisitos legales plantea retos a muchos minoristas:    

  • Costes de las medidas de conversión: La personalización de los terminales de pago y los sistemas de autoservicio, en particular, exigirá inversiones difíciles de afrontar para los pequeños minoristas.
  • Presión temporal: el tiempo que queda hasta el 28 de junio de 2025 puede parecer aún suficiente, pero las amplias medidas requieren una planificación temprana y una aplicación gradual.

Conclusión: apoyo al sector minorista    

A pesar de las cargas adicionales que conllevan la Ley de Mejora de la Accesibilidad y la Ley Europea de Accesibilidad, los minoristas deben aplicar los requisitos a partir del 28 de junio de 2025. Está claro que estas leyes tienen una finalidad social positiva: facilitar el acceso a los servicios a las personas con discapacidad. Sin embargo, su aplicación sigue siendo un reto difícil de superar para muchos minoristas sin apoyo externo.    

Con el ANKER , el sector minorista cuenta con un socio experimentado que le ayuda a adaptar la accesibilidad de los terminales de pago y a implementar nuevos conceptos de manejo para soluciones de autoservicio. Las empresas que actúen ahora y se preparen adecuadamente para los nuevos requisitos podrán asegurarse no solo de cumplir con la legislación, sino también de garantizar la accesibilidad a sus clientes. Por muy desafiante que pueda resultar la implementación, ese es el camino inevitable a seguir y, con el apoyo adecuado, la adaptación será factible.    

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